Un nuevo tratamiento contra la Artritis reumatoidea

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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó en nuestro país un novedoso tratamiento de administración oral para la artritis reumatoidea (AR) cuyos ensayos clínicos –realizados en gran parte en la Argentina– revelaron una eficacia superior para casos entre moderados y severos de la enfermedad en comparación con tratamientos estándar.

El nuevo medicamento, denominado baricitinib y desarrollado por el laboratorio Lilly, pertenece a una nueva generación de moléculas denominadas inhibidores  de JAK, y por su forma de administración (oral de una toma diaria, a diferencia de los tratamientos biológicos actualmente en uso, que son inyectables) representa una opción innovadora que facilita la adherencia y permite llevar una vida normal a pacientes con esta enfermedad crónica altamente discapacitante, que por sus características afecta muy especialmente a mujeres en la plenitud de su vida.

“Por primera vez un tratamiento oral se ha mostrado superior a uno estándar, con lo que los pacientes en los que el metotrexato no ha dado resultado hoy cuentan con una opción por vía oral en un mundo donde todos los tratamientos son subcutáneos o endovenosos –subrayó el Dr. Eduardo Mysler, médico argentino especialista en reumatología (M.N. N°760105), director de la Organización Médica de Investigación y docente de la Universidad de Nueva York–. El médico sabe que esta posibilidad de elegir del paciente puede ser muy importante en la adherencia, sin la cual ningún tratamiento puede ser efectivo”.

El nuevo medicamento superó las cuatro pruebas internacionales de Fase III –de 24 y 52 semanas, y posteriormente un seguimiento a dos años– a las que fue sometido, gran parte de las cuales se realizaron en la Argentina con la participación de 444 pacientes voluntarios locales. “Eso nos da mayor seguridad de que los resultados obtenidos se corresponden con nuestras características, cosas que no ocurre con la mayoría de los estudios clínicos internacionales de medicamentos donde la participación local es escasa o nula”, observa Mysler.

En el estudio RA-BEGIN, la nueva terapia se comparó (como monoterapia y en combinación) con metotrexato. Otro estudio, el RA-BEAM, mostró sus efectos en combinación con metotrexato en pacientes que no respondían a este último, en comparación con la combinación entre un biológico (adalimumab) y metotrexato. Y en dos estudios más (RA-BRACON y RA-BUILD) se probó su eficacia y seguridad en diversas combinaciones contra placebo. “El estudio RA-BEAM fue el primero en demostrar que un inhibidor de JAK se muestra superior a un anti-TNF en pacientes con patología de moderada a severa, lo cual, si bien estrictamente no es extrapolable a todos los casos, sí nos permite claramente disponer de otra opción de tratamiento para presentarle al paciente”, sostuvo el doctor Mysler.

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