La verdad sobre la Maternidad tardía

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El retraso de la maternidad tiende a explicarse en forma casi exclusiva por el avance de la mujer en el mercado laboral, ya que cada vez son más las que destinan los primeros años de la edad adulta al estudio y al desarrollo profesional. Sin embargo, un reciente estudio presentado en el encuentro anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE, según sus siglas en inglés), halló que la principal causa de demora de la maternidad es el hecho de que al momento de querer ser madres muchas mujeres se encuentran sin pareja o están con una pareja que no quiere tener hijos.

“La literatura médica y la cobertura de los medios de la criopreservación de óvulos sugiere que el congelamiento de óvulos se está empleando para demorar o diferir la maternidad en aquellas mujeres que privilegian su educación y a sus carreras. Nuestro estudio, sin embargo, sugiere que la falta de una pareja estable es la principal motivación”, declaró la doctora Marcia Inhorn, antropóloga de la Universidad de Yale, Estados Unidos, en el 34° Encuentro Anual de ESHRE, realizado en Barcelona, España.

La doctora Inhorn basó su estudio en entrevistas en profundidad con 150 mujeres que habían decidido congelar (vitrificar) sus óvulos en centros de fertilización asistida de Estados Unidos e Israel. Halló que el 85% no tenía pareja al momento de decidir congelar sus óvulos, ya sea porque estaban solteras, divorciadas o en proceso de divorcio, acababan de separarse, sus parejas vivían lejos, habían sido madres solteras o estaban enfocadas en el desarrollo de sus carreras. Esta última opción, destacó Inhorn, fue la menos mencionada por las voluntarias del estudio.

Entre el 15% que sí estaba en pareja al momento de vitrificar sus óvulos, las voluntarias citaron cuatro situaciones: estaban con hombres que no querían tener hijos, o que no se sentían “listos” para ser padres, o la relación era muy reciente o estaban con múltiples parejas. En cuanto a los estudios y carreras, destacó Inhorn, “la mayoría de las mujeres ya habían alcanzado y cumplido sus metas académicas y de carrera. Pero a finales de sus treintas eran incapaces de encontrar una relación duradera reproductiva con una pareja estable. Y es por eso que recurrían a congelar sus óvulos.”

“Aunque en nuestra experiencia en la Argentina nos encontramos con muchas mujeres que demoran la maternidad en virtud de un desarrollo académico y profesional, es importante tomar en cuenta los factores que señala el nuevo estudio, ya que también es cierto que varones y muchas mujeres llegando a los cuarenta años no suelen encontrarse muy comprometidos con la paternidad y la maternidad, con la diferencia de que en las mujeres sí pesa el paso del tiempo que va acotando sus posibilidades de ser madres”, comentó el doctor Santiago Brugo Olmedo, especialista en Medicina Reproductiva y Director Médico de Seremas.

En la Argentina, la tendencia a demorar la búsqueda de un primer hijo más allá de edades de fertilidad óptima es un fenómeno que queda expuesto en los datos elaborados por la Dirección General de Estadísticas y Censos porteña, que revelan que la edad promedio en que la mujer tiene su primer hijo no para de subir desde 2003. Hoy se ubica en los 28,8 años. Algo similar ocurre con la edad promedio en que las parejas contraen matrimonio.

Analizado según franjas etarias, el informe muestra un claro corrimiento en la edad de las mujeres al momento del nacimiento de sus hijos: el grupo 25-29 años registraba hasta el 2000 el mayor número de partos, pero a partir de 2005 éste se ubica en el grupo 30-34 años, concentrando el 27,5% de todos los nacimientos. A mismo tiempo, se incrementó la cantidad de partos en mujeres de 35-39 años, que pasó del 12,6% en 1990 al 21,7% en 2015. Incluso aumentó el número de mujeres que dieron a luz después de los 40 años, que pasó de 2,9% a 6,6% en el citado período.

Vitrificación de óvulos

La vitrificación es un procedimiento de congelación ultrarrápida que permite preservar los óvulos en nitrógeno líquido a menos 196°. Para obtener los óvulos a vitrificar es necesario que los ovarios de la mujer sean estimulados para que produzcan un número mayor al habitual en cada ciclo. Esto implica un procedimiento ambulatorio durante el cual la mujer permanece anestesiada (narcolepsia), y que requiere un mínimo reposo, pues al día siguiente la paciente ya puede retomar sus actividades cotidianas. Una vez vitrificados, los óvulos pueden permanecer en ese estado hasta que la mujer decida desvitrificarlos para llevar adelante un tratamiento de fertilización asistida.

Se recomienda que la vitrificación de óvulos se realice antes de los 35 años, ya que como explica la licenciada Sabrina De Vincentiis, especialista en Embriología Clínica y Directora del Laboratorio de Embriología del centro de medicina reproductiva Seremas, “a partir de  los 36 años hay un marcado descenso de la fertilidad de la mujer, que se debe principalmente al hecho de que los óvulos se fabrican durante la vida intrauterina en los ovarios del feto femenino, y no se fabrican más a partir del nacimiento. Con el paso de los años, se va deteriorando la reserva ovárica y van quedando menos óvulos y de peor calidad. Un tema muy importante es que con el paso del tiempo los ovarios van disminuyendo su reserva de óvulos, y éstos a su vez van perdiendo calidad. Esto significa una menor capacidad de formar embriones viables y nacimiento de niños sanos”.

 

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